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CONVIVENCIA MOOC. Análisis caso 2

Análisis del Caso 2. Módulo 2. CASO DE VICTIMIZACIÓN DE TIPO ACTIVO

Gracias a un sociograma realizado en una clase de 27 alumnos 15 niñas y 12 niños.

Según los datos obtenidos somos conocedores de que el ambiente en general del grupo-clase, es bastante bueno, ya que la mayoría de los alumnos contesta que se sienten muy bien en clase, que tienen muchos amigos y que pueden estudiar de forma satisfactoria en la clase. Pero, por otro lado, muchos alumnos hacen notable que ocurren algunos conflictos dentro del aula.

El sociograma nos indica que existen dos grupos de seis alumnos, uno de ellos formado únicamente por niñas y otros niños, el resto de los alumnos se relaciona por parejas o de tres en tres excepto cuatro alumnos:

-  La alumna 14, la cual sufre un aislamiento social bastante considerable, ya que no se relaciona con nadie. No existe rechazo hacia ella, por tanto, sería un caso en el cual trabajando la integración con el grupo podría paliarse.

-  Los alumnos 22 y 9, son alumnos similares a la alumna anteriormente citada. Cada uno se relaciona con otro alumno. En el caso del alumno 9, habrá que prestar atención a esa relación ya que el alumno puede mantenerse sometido o protegido por el líder del grupo, que es con quién se relaciona.

-  La alumna 24, la cual es un caso patente de rechazo por parte de la mayoría de los alumnos del grupo. Tiene un riesgo muy alto de padecer bylling, con 20 testigos que afirman que lo sufre. Según ella, contesta “muchas veces” a las siguientes preguntas:

-Le pegan o maltratan físicamente.

-Le insultan o intimidan.

-Le aíslas, rechazan y/o hablan mal.

-Le molestan por Internet o en el móvil.

Esos 20 testigos, contestan lo siguiente ante los mismos ítems que la alumna 24:

-BASTANTES VECES: Le pegan o maltratan físicamente.

-ALGUNAS VECES: Le insultan o intimidan.

-ALGUNAS VECES: Le aíslas, rechazan y/o hablan mal.

Cabe destacar que existen parejas compuestas por los alumnos 23 y 16 y 20 y 2, los cuales no son alumnos bien aceptados, pero se apoyan en el compañero que también les tiene como apoyo. El alumno se encuentra en situación de riesgo, aunque aparentemente está incluido en el grupo de los chicos. Simplemente, deberá de hacerse un seguimiento de ellos.

Nos vamos a centrar en la alumna 24, la cual se siente desplazada no solo dentro del aula sino en el resto de espacios. Además, ella indica no tener ningún amigo y estar pasando durante meses atrás una mala situación. Como punto de apoyo, encuentra a su compañera de mesa con la cual se siente bien.

Los compañeros de la clase son sabedores del problema y reconocen que ella lo pasa muy mal. Su opinión sobre ella es que es una persona muy rara y que les gusta meterse con ella. Esta totalmente aislada, ya que ninguno elegiría sentarse con ella.

Detectado el problema, se debe intervenir de forma adecuada mediante una intervención planteada para esta alumna, teniendo en cuenta sus características para así poder tratar su caso y mejorarlo.

INTERVENCION

Antes de nada, deberemos informar al equipo directivo del problema ante el que estamos, también al equipo de orientación para que nos ayuden y nos den unas pautas determinadas para llevar a cabo la mediación de la forma correcta, al claustro y a las familias implicadas. De esta forma, juntos y unidos trabajaremos para conseguir nuestro objetivo primordial, acabar con el acoso hacia la alumna 24, terminar con las agresiones físicas y verbales. También, trabajar las habilidades sociales tanto con la acosada como con los acosadores.

El segundo paso a seguir es conocer en primera persona cómo se siente la acosada y qué tipo de agresiones padece, cómo son, quién las realiza y con qué frecuencia. La entrevistaremos en un clima tranquilo, en el que se sienta cómoda, ya que es muy tímida y pueda expresarse con total libertad. También le preguntaremos con quién se siente más cómoda en el aula, esos alumnos serán los que nos ayudarán a acabar con el problema.

Después, nos entrevistaremos con los acosadores de forma individual, para conocer su papel dentro de ese grupo que acosa a la alumna. Buscaremos cuál ha sido la causa de esas agresiones e intentaremos ponerles en el lugar de la acosada para que sean empáticos con ella.

También, entrevistaremos al resto de los alumnos de clase, los “espectadores”, para conocer sus perspectivas ante el problema, sus opiniones y el por qué han tenido una actitud pasiva ante el problema. Se les animará a denunciar este tipo de comportamientos.

 Deberemos dar un gran papel a la labor del tutor para trabajar las habilidades sociales en el aula y trabajar el control de la impulsividad a la hora de agredir a un compañero. Se les explicará a los alumnos las consecuencias de realizar este tipo de daño a un compañero y las sanciones disciplinarias que podrán recibir.

Tras haber hablado con todos los alumnos tenemos la información suficiente para poder elegir a alumnos ayudantes, serán aquellos que la alumna nos ha indicado que se lleva mejor, como su compañera/a de mesa y dos alumnos prosociales, que según el test podrían ser el alumno 12 y el 19.

Dichos alumnos, permanecerán con ellos la mayor parte del tiempo y le ayudarán a resolver los conflictos que puedan ocurrir, serán un grupo de mediación, que trabaje con ella no sólo cómo ha de resolver los conflictos, sino que además, le ayudarán a ser menos tímida y le apoyarán para que sea capaz de resolver los conflictos por ella misma.

La colocación de los alumnos dentro del aula, deberá cambiar, situándole cerca de los alumnos prosociales y de su compañero/a de mesa y alejándole de los acosadores.

Una vez recogida toda la información de los alumnos, hablaremos con la familia de la acosada, para informarles de los resultados del test y preguntarles cómo se ha sentido su hija ante este hecho y si lo conocían. Se les pondrá al corriente de cómo se ha trabajado en el aula y las medidas adoptadas para paliar el problema. Buscamos tener una relación de confianza con una comunicación activa en la que tanto el colegio como la familia trabajen de forma unida.

Se trabajará en la misma línea tanto en casa como en el colegio, estando tanto la familia como el equipo docente al tanto de la situación mediante la observación directa.

SEGUIMIENTO

Pasado un tiempo, dependiendo de cómo vayamos observando que mejora la situación, realizaremos un sociograma para cerciorarnos de que el cambio se está produciendo. De igual manera, volveremos a entrevistar a la acosada y al resto del alumnado.  Además, nos reuniremos con la familia de la acosada para conocer si existe mejoría en casa y como les transmite la alumna sus sentimientos a ellos. 


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