El velo

Escrito por educationhelp 13-12-2007 en General. Comentarios (0)

“Cuando una alumna musulmana viene a clase con pañuelo”

 

Es un tema complicado, ya que hay posturas que no son racistas, pero por ir en contra de esta creencia pueden hacer que otra persona piense que esa persona es racista.

La autora, Amelia Barquín, se encuentra en la postura de interculturalismo, aunque nos habla desde otras posturas como la de asimilacionismo. ¿Por qué pienso esto? Ella dice: “empezaré por aclarar que mi posición es contraria a la prohibición del pañuelo”.

La diversidad en el aula es evidente y amplia, ya que la vestimenta, los colores del pelo, los cortes de pelo… son diversos y hacen que los jóvenes se dividan en grupos (pijos, siniestros, punkis, rapers…), entonces ¿esto si vale? Y¿ el pañuelo de la niña musulmana? ¿es un atuendo inadmisible? Es cierto que como dice la autora “habría que preguntarse si ellos hacen un ejercicio de libertad absoluta al vestirse o están fuertemente influidos por las modas, la sociedad de consumo y por el grupo al que pertenecen…”. En conclusión, la sociedad es machista y todos buscamos agradar y ser atractivos para el resto.

            Francia, en el informe Stasi, informe que a dado paso a la aprobación de un ley que prohíbe a las niñas musulmanas a llevar el pañuelo a las escuelas. Y ¿si lo hacen? La respuesta será el castigo, la expulsión.

            A partir de esta aprobación de la ley, se dieron manifestaciones en contra de ella. Las niñas no musulmanas llevaban el pañuelo como reivindicación. La pregunta es ¿ellas si pueden llevarlo?

Mi opinión es muy parecida a la de la autora, creo que la escuela debería considerar el pañuelo cómo otra prenda de vestir que llevan los jóvenes. Creo que el llevarlo o no, no debe de impedir que la niña no acuda al colegio y pierda días de aprendizaje. También deberíamos tener en cuenta que para ella ese símbolo le hace sentirse identificada, aunque otras no tengan libertad para elegir llevarlo o no.

Haciendo referencia a Maalouf, “Identidades asesinas”, libro en el que el autor rechaza la identidad única. Es decir, una niña puede ser española, musulmana, bióloga…

El comportarse como Maalouf, que obvia el problema, hace que la niña musulmana se refuerce como tal y no se identifique como española, por ejemplo. Esto hace que el conflicto siga y viva en el relativismo cultural, en que respeta a la mayoría, pero luego la minoría “hace lo que quiere”.

Debido a todas estas noticias, que en la actualidad se siguen dando,  se ha reforzado el simbolismo del pañuelo. Para que esto no se de y, tampoco se deje de dar la cohesión social debemos trabajar en la escuela, en este espacio de convivencia que enseña o transmite valores de la sociedad en la que se encuentran  y ayude así a la convivencia entre las diferentes culturas dentro de una misma sociedad.

Dentro de las escuelas se hace una distinción:

§         Escuela tradicional: considera a unos alumnos diferentes a los demás, es decir, una homogeneidad. Esta escuela responde a las necesidades que los “niños normales”, la “mayoría” y los que pueden adaptarse a esa “mayoría” necesitan.

§         Escuela inclusiva: es la escuela para todos, considera que cada niño es diferente y tienes sus características propias y se tienen en cuenta las necesidades de cada niño. Trabaja la diversidad. Se fomenta el sentido de comunidad.

En Francia, ese informe no ayudo nada, ni ha encontrado una solución para que los demás podamos utilizarla en nuestra sociedad. El gran problema es que la escuela de Francia es una escuela tradicional, el velo de las alumnas se considera como diferente y hay que erradicarlo, pero ¿ el grupo tiene que ser homogéneo?. No han tenido en cuenta que la escuela es un lugar privilegiado para aprender y encaminar conflictos.

Amelia Barquín, nos da otro punto de vista, nos habla desde el Relativismo. Nos hace la pregunta de que si la escuela tiene que asumir y dar por válida cada expresión “cultural” de sus alumnos.

Debido a la llegada de inmigrantes tenemos que tener en cuenta que las diferencias están ahí y no sólo en la escuela, se van a dar cambios. Los maestros se preguntan qué deben hacer, hay algunos que respetan esos cambios pero niegan el derecho a ejercerlos. La escuela y los maestros no pueden dejar pasar este conflicto y verlo desde fuera, ellos enseñan, encaminan, muestran, promueven y transmiten valores rechazando otros. La pregunta es ¿alguien se encuentra en la postura de interculturalismo?...seguimos haciéndonos la pregunta ¿todos somos iguales, todos somos diferentes?

En mi opinión todos deberíamos ser iguales, aunque es algo imposible. Pero dentro de la escuela debemos hacer aún más posible que esto ocurra y el maestro debe ser interculturalista para que sus alumnos aprendan y se consigan sus objetivos, y que él también aprenda de las culturas que le rodean. Por otra parte, que tampoco puedo dejar de mencionar, ya que también lo pienso así, es que me parece injusto que aquí, en España, se hable de interculturalismo y se “intente” llevar a cabo y cuando tu sales a otro país sea cual sea, tú debes adaptarte a ese país y nadie te tiene en cuenta, todo el mundo sigue sus reglas sin importarle las tuyas o tus creencias. Así, creo que no sólo en nuestro país, sino que en todo el mundo deberíamos de estudiar la posibilidad de ser un poco más interculturales.

 

Aquí os dejo algunas noticias relacionadas con este tema.

Velo y escuela

14/10/2007  EL PAIS

La aparición de nuevos casos de conflicto entre escuelas públicas y alumnas que portan el hiyab ha reabierto la polémica del velo en los centros docentes. Tanto en el episodio de Girona como en los dos más recientes de Ceuta, las autoridades educativas han decidido permitir que las niñas asistan a clase con el hiyab, desautorizando la negativa de los centros en virtud del derecho constitucional a la educación. Ha sido una decisión acertada, porque lo que está en juego no es la conveniencia, o no, de prohibir el velo en la escuela, sino la posibilidad de hacerlo con los instrumentos jurídicos existentes. Rechazar en los colegios públicos a las alumnas con hiyab supondría dictar una prohibición que, según se exige en un Estado de derecho, no tiene apoyo en una ley y que, además, podría entrar en conflicto con el artículo 27 de la Constitución.

Si existe algún terreno para la polémica, y ojalá lo fuese sólo para el debate, es el de decidir si conviene aprobar una norma en la que apoyar la prohibición del hiyab. Los argumentos a favor se han buscado, por lo general, en la necesidad de prohibir el significado que se otorga al uso del velo, identificado con un símbolo de sometimiento de la mujer en el islam. El punto débil de este razonamiento radica en la modestia de su objetivo: si el uso de un pañuelo en la cabeza representase, en efecto, un símbolo de la discriminación de la mujer, la respuesta de una sociedad democrática sería prohibirlo en cualquier espacio público, no sólo en la escuela.

Legislar sobre el velo obligaría a toda la comunidad de estudiantes a regirse por una norma pensada sólo para una exigua minoría de ellos, lo que, a plazo, podría favorecer la animosidad en su contra e, incluso, la xenofobia: no habrían de faltar, por ejemplo, grupos de católicos que se quejasen de tener que renunciar a los signos de su religión por culpa del velo de las musulmanas, a las que, además, se presentaría como extranjeras. En un Estado democrático como el que está vigente en España se establece la aconfesionalidad de las instituciones precisamente para que los ciudadanos puedan optar por la fe que prefieran, o por ninguna. Si la aconfesionalidad se trasladase a la manera de vestir, aunque fuera en determinados lugares como la escuela, el problema jurídico que se abre exigiría discutir una materia distinta y altamente sensible como son los límites de la libertad religiosa.

El sistema de arbitraje entre los centros y las autoridades educativas que se ha establecido implícitamente en los casos de Girona y de Ceuta, así como el que ya se produjo en El Escorial en 2002, no es en el fondo una solución tan desacertada como se ha repetido durante los últimos días.


 

LIBERTAD DIGITAL

TODOS LOS SIGNOS RELIGIOSOS

(22-04-03) Francia prohibirá el velo en la escuela para frenar el integrismo

El ministro francés de Educación, Luc Ferry, anunció este martes que se revisará la ley de orientación para incluir el concepto de laicismo, en medio de la polémica surgida este fin de semana por la oposición de otro miembro del Gobierno al uso del velo islámico.

L D (EFE) El objetivo de esta revisión de la ley de 1989, que se propondrá al Parlamento el año próximo, es solucionar los problemas relacionados con la utilización de signos religiosos en la escuela, pues lo "ideal" sería que "no hubiera ninguno", dijo Ferry a una emisora de radio francesa.

El ministro, quien personalmente está en contra del uso del velo islámico en la escuela, recordó que en Francia se permite llevar símbolos religiosos menores, siempre que no haya "proselitismo", pero también se autoriza a los responsables de los centros docentes a prohibirlos cuando existan "problemas de orden público o conflictos". En su opinión, ante el incremento del integrismo, el racismo y el antisemitismo "hay que reafirmar con mucha firmeza los principios de la República y el laicismo", lo que lleva a la elaboración de un nuevo texto de ley.

El anuncio de Ferry se produce en medio de la polémica suscitada el sábado pasado por el ministro francés de Interior, Nicolas Sarkozy, al manifestar la oposición del Gobierno al velo islámico, durante la asamblea de una de las principales federaciones musulmanas de Francia. Durante el acto de la Unión de Organizaciones Islámicas de Francia (UOIF, con tendencia integrista), en el cual la práctica totalidad de las mujeres portaba el velo, Sarkozy fue abucheado por los asistentes cuando subrayó que éstas tienen la obligación de aparecer con la cabeza descubierta en las fotografías de los documentos de identidadA raíz de esta polémica, el primer secretario de Partido Socialista, Francois Hollande, se mostró hoy a favor de que se respeten los principios de laicismo en todos los sitios, en especial la escuela, al tiempo que abogó por la apertura de un debate y evitar los "espectáculos" o los efectos de "anuncio". El Partido de los Verdes consideró "contraproducente" atacar el velo islámico, pues los interesados pueden sentirse "agredidos" y radicalizar sus posiciones.