CASO JULIA

Escrito por educationhelp 05-01-2011 en General. Comentarios (1)

A nivel psicoeducativo: a través de los profesores junto con los padres es como se transmiten los valores. Por esta razón está en nuestras manos (educadores) evitar cosas como que un niño de peso mayor presente una baja autoestima, o que los niños relacionen delgado con bueno y grueso con malo; o que el concepto de atractivo físico se reduzca al volumen de una persona. Los educadores somos los tenemos que dotarles de razones para que no se dejen influenciar y deslumbrar por unos modelos.

¿Qué podemos hacer los padres y profesores?

En la actualidad no disponemos de un tratamiento universal capaz de solucionar estos trastornos de la conducta,en especial, los alimentarios, aunque se puede decir que la mitad de los pacientes se curan de forma definitiva.

El primer paso sería, una detención precoz y un buen diagnóstico, por lo que debemos encaminar nuestro esfuerzo a campañas de prevención y promoción de la salud en los ámbitos familiar, educativo y social. De este modo, sería importante que desde la infancia se enseñasen hábitos de alimentación sana y para la salud tanto en la familia como en la escuela.

Algunas indicaciones relacionadas con el apoyo que se debe de llevar con los adolescentes:

·         Ser pacientes con el proceso de recuperación, ya que suele ser muy lento.

·         Enseñarles a conocer y a aceptar su propia realidad biológica, infundiéndoles seguridad en sí mismos.

·         Ayudarle a discernir entre todos los mensajes que le llegan a través de los diferentes medios de comunicación sobre los ideales de belleza, dotándoles de una autonomía de criterio que le permita comprender cuáles son los verdaderos valores de la persona.

·         No poner metas deportivas, estéticas o académicas que parezcan inalcanzables.

¿Qué podemos hacer desde el aula los profesores?

Lo primero que debemos hacer desde la escuela es dedicar parte de la programación a la prevención de este trastorno. Dar a conocer y a favorecer ciertos mensajes, como los de una buena alimentación, una dieta equilibrada, una mejora de la autoestima, etc.

La escuela debe convertirse en el primer lugar, junto al hogar familiar, en el que la niña comience a recibir un conocimiento adecuado de su cuerpo y de una buena alimentación. Todo ello, junto a un respeto al aspecto físico de los demás.

Pautas a seguir por el profesorado para prevenir este trastorno:

·         Estar atentos a los cambios físicos y psicológicos experimentados en un momento determinado y sin causa aparente, como adelgazamientos exagerados, palidez, tristeza, aislamiento, etc.

·         Potenciar la autoestima, ofreciendo modelos no estereotipados.

·         Desarrollar habilidades personales y sociales y potenciar hábitos y actitudes saludables.

·         Potenciar los valores y actitudes que cada día nos encontramos en la clase.

·         Desarrollar programas de prevención con contenidos y mensajes positivos.

·         Utilizar materiales didácticos donde se ponga de relieve el cuerpo humano tal como es, sin los modelos estilizados que nos presentan los medios de comunicación.

·         Tener siempre a mano testimonios de chicos/as que hayan padecido y superado este trastorno

Es aconsejable mantener una buena comunicación y coordinación entre los terapeutas y el colegio, unido a una buena prevención, siendo los objetivos a alcanzar los siguientes:

·         Aumentar la resistencia a contraer la enfermedad.

·         Detención precoz de los casos.

En cuanto a la prevención que se debe seguir desde el colegio, comprende una serie de actuaciones que van desde la propia conducta alimentaria de los profesores a una correcta actitud de todo el centro ante la imagen corporal, consistente en dar pautas sobre aspectos como la no existencia de un cuerpo ideal y sí la diversidad de tallas y pesos o llevar un estilo de vida saludable.

A modo de decálogo podemos establecer las siguientes pautas para prevenir la anorexia nerviosa en el colegio, a realizar por todo el profesorado:

·         Conocer los grupos de riesgo: chicos y chicas pre-adolescentes.

·         Proporcionar conocimiento sobre los factores de riesgo.

·         Ayudar a quererse como son; ayudar a percibir cualidades internas.

 

·         Incrementar la capacidad para afrontar las dificultades.

·         Proporcionar el sentido de autovalía personal e imagen positiva de la corporalidad.

·         Proveer de información nutricional al centro: libros.

·         Incluir a entrenadores o profesores de educación física.

·         Equilibrar tiempo de tareas académica y tiempo de ocio.

 

 

 

INSTRUMENTOS DE INTERVENCIÓN

Como psicopedagogos podemos emplear diferentes instrumentos para realizar una intervención eficaz :

1. Análisis de contenidos inicial

Tendremos en cuenta que los análisis iniciales, presentan el problema que puede derivarse de la propia investigación, por una interacción entre la medición y el tratamiento, ya que cuando los sujetos encuestados al principio del estudio se sensibilicen, pueden limitar la valoración de la propia intervención.

2. Auto informe o informe personal

Realizado por el alumnado que se seleccione aleatoriamente, para conocer el comportamiento de los sujetos en situaciones de la vida real. Consiste en presentar una serie de descripciones (ítems) que representan la conducta de los sujetos en situaciones de relación con sus compañeros, amigos y familiares, pidiéndole que evalúe la frecuencia con que realiza esa actuación o pensamiento, pueden incluir también cuestiones relacionadas con hábitos alimenticios, actividad física, concepto de sí mismos, tiempo que dedican al estudio y a divertirse con sus amigos.

Podemos tomar por ejemplo de Gismero (1996) el instrumento elaborado para medir la actitud hacia el propio cuerpo; la «Escala de satisfacción con el propio cuerpo (SPC)»

La intervención puede ser un medio eficaz de comunicar su preocupación, establecer algunas reglas y quizás que la persona afectada, decida buscar ayuda.

Para realizar la intervención es necesario tener en cuenta estos puntos:

1- Si es posible, es positivo comentar la intención con un médico de cabecera.

2- Es necesario planear la intervención con cuidado: indicando quiénes deben de estar allí. En general, las personas idóneas son las más próximas al paciente, quienes la vean con más frecuencia y aquellas cuyas vidas se han visto afectadas por su conducta.

3- Es necesario conocer los hechos.

4- Hay que mantenerse firme.

5- Es normal esperar resistencia de la anoréxica.

6- Es conveniente documentarse.

7- Hay que recordar en todo momento el propósito de la intervención. Su objetivo es ayudar a la persona afectada.

8- Es necesario reconocer los miedos de la paciente.

9- No es conveniente esperar.

10- No hay que olvidar las propias necesidades de quien realiza la intervención.

Por último, una cuestión importante a tener en cuenta a la hora de comenzar un tratamiento de la anorexia es que una relación estrecha y de confianza entre paciente y terapeuta es esencial para la relación terapéutica. La niña debe sentirse cómoda con las personas que la están tratando, de lo contrario hay muchas posibilidades de que la terapia no resulte tan eficaz como podría.

OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO

Es importante recordar que no hay una cura milagrosa para los trastornos de la ingesta. Un buen programa de tratamiento ayudará a reforzar la autoestima y enseñará a las pacientes a enfrentarse a sus problemas sin recurrir o incurrir en conductas autodestructivas. El programa también ayudará a restaurar la salud y la fuerza física. Los objetivos terapéuticos entre otros, pueden ser:

·         Desarrollar actitudes/creencias realistas acerca de la imagen corporal y el peso.

·         Establecer un patrón normal de peso.

·         Reducción del descontrol en la ingesta, vómitos y abusos de laxantes.

·         Mejorar el funcionamiento personal general: auto-aceptación, afrontamiento de la ansiedad y funcionamiento social.

·         Establecer la motivación para el tratamiento.

EL PROCESO DEL TRATAMIENTO

Un trastorno de la ingesta implica todas las facetas de la vida:

- Su imagen de sí misma.

- Su relación con la familia y amigos.

- Su habilidad para hacer valer sus derechos y dar a conocer sus necesidades.

La evaluación ha de ser lo más detallada posible, de manera que el psicopedagogo pueda adaptar la  intervención para cada alumno. Para ello podemos emplear:

Cuestionarios: evaluar las actitudes de alguien hacia el peso y figura y clarifican las características psicológicas como los rasgos de la personalidad, el grado de desempeño social y problemas similares. Los más usados son:

La entrevista: de evaluación ayuda al médico o terapeuta a obtener una idea más clara del estilo de vida de la paciente, así como su peso actual, historial de la dieta, hábitos de la ingesta...

Por último el entrevistador querrá saber si la persona está preparada para cambiar y sobre todo si está dispuesta a recibir terapia.

Lo importante es que el programa sea exhaustivo, que combine psicoterapia con terapia nutricional y asistencia sociopsicológica y, si es necesario, atención médica especializada

Psicoterapia individual: el aspecto más importante de la terapia es el desarrollo de una relación cálida entre la paciente y el terapeuta.

Psicoterapia tradicional: anima a la paciente a reflexionar acerca de su infancia, sueños y sentimientos no expresados para, de ese modo, adquirir una nueva percepción de su conducta actual.

Modificación de la conducta: actúa sobre un principio: reforzar una conducta deseada mediante premios y castigar o ignorar una conducta no deseada.

Terapia conductista cognitiva: (la TCC) combina los mejores aspectos de la psicoterapia tradicional y la modificación de la conducta. Este método requiere conocimiento y desafío de las conductas y pensamientos autodestructivos, seguido de apropiados cambios en la conducta.

Terapias.

Terapia de familia: permite observar a los patrones trastornados que ayudaron a dar origen al trastorno de la ingesta.

Grupos de autoayuda y de apoyo: existen para las personas que no quieren o no pueden entrar en programas de tratamiento formal o cuya terapia formal ha finalizado, pero desean ayuda adicional.

Importancia de la autoestima en la anorexia.

La baja autoestima es una característica común de los diferentes trastornos de la ingesta ya que, refleja el temor de la paciente; si " se abandona" y se muestra tal y como es en realidad, será rechazada. Uno de los objetivos de una buena terapia del trastorno de la ingesta, es conseguir que la paciente aprecie su propia valía intrínseca.

Para profesores y tutores podemos indicar algunos consejos para estimular la autoestima:

- Dedicarse a algo que la alumna ya haga bien: desarrollar una nueva actividad implica paciencia y el riesgo de no poseer actitudes para ella, de manera que hay que asegurarse de que la niña se dedique a algo que ya sabe que hace bien.

- Hay que aprender a aceptarse: desarrollar un plan de nutrición y ejercicio saludable; se está buscando orientaciones para comer, una dieta normal y saludable. Lo mismo vale para un programa de ejercicio: hay que dejar claro que se está haciendo ejercicio para beneficiar el corazón, huesos... no para lograr una figura imposible.

- Es bueno unirse a un grupo de autoayuda o apoyo. Un grupo compuesto por otras personas que experimentan lo mismo, les ayudará a ver que no están solas.

ALGUNOS CONSEJOS:

- Sosegarse antes de comenzar, no emocionarse expresando la preocupación de manera severa y comprensible.

- Esperar resistencia. Las anoréxicas aseguran mantenerse en perfecto estado de salud.

- Es necesario mantenerse firme en el ofrecimiento de ayuda. Dejar claro que lo que nos preocupa es su salud y su vida.

- Es bueno hacer a la enferma responsable de su conducta.

- Es bueno asegurarse que las propias necesidades de la familia son satisfechas. Existen grupos de apoyo para familiares de personas afectadas.

Es necesario un tratamiento interdisciplinar, en el que los diferentes especialistas colaboren interviniendo sobre las diferentes manifestaciones del trastorno. Será necesaria la presencia de diferentes especialistas así como la intervención de la familia a fin de permitir un abordaje integral que favorezca la resolución de la problemática.

La intervención se debe centrar básicamente en tres ámbitos: nutricional, médico y psicológico; en función de unos objetivos terapéuticos.

- Normalizar el estado nutricional del paciente por recuperar su peso.

- Corregir los comportamientos compulsivos y extravagantes relacionados con la alimentación.

- Corregir los distorsiones cognitivas que permitan normalizar la imagen corporal para así reducir la ansiedad asociada y los componentes de evitación acompañantes.

- Reestructuración de la conflictividad y los disfunciones familiares existentes.

- Mejorar la autoestima general y el nivel de adaptación social.

- Dotar al individuo de estrategias de afrontamiento para las situaciones estresantes propias de la adolescencia y por su problemática individual.

 

 

PROGRAMA ESPECÍFICO DE INTERVENCIÓN

Como tutores podemos trabajar los trastornos de la ingesta mediante diferentes contenidos educativos en el desarrollo de las tutorías. para sensibilizar y prevenir a los alumnos frente a los trastornos alimenticios:

* Trastornos de la Conducta Alimenticia (TCA):

- Definición de TCA: Anorexia Nerviosa (AN) y Bulimia Nerviosa (BN). Clasificación.

- Factores de riesgo y etiología.

- Signos y síntomas de alarma para desarrollar AN.

- Tratamientos existentes para la AN.

- Consecuencias físicas y psicológicas de la AN.

* Información Nutricional:

- Rueda de los alimentos: glúcidos, lípidos, proteinas, vitaminas y minerales.

- Dieta equilibrada.

- Consecuencias de una dieta desequilibrada.

* Autoestima-autoconcepto:

- Concepto de autoestima.

- Fomento de habilidades sociales y técnicas de solución de problemas mediante charlas en grupos

reducidos y realización de actividades lúdico-deportivas.

* Imagen corporal y actividad física:

- Incidencia de los medios de comunicación en la imagen corporal relacionada con la estética corporal y la actividad física.

- La salud como objetivo de la Educación Física.

- Desarrollo de habilidades y cualidades físicas opuestas a los estereotipos sociales establecidos.

* Alternativas lúdicas para ocupar el tiempo libre y habilidades sociales.

ESTRATEGIAS DE INTERVENCIÓN

Para el desarrollo y trabajo de los contenidos podemos emplear diferentes estrategias de intervención:

a) A nivel grupal:

 Grupos de alumnos:

- Charlas generales a los alumnos.: La anorexia como distorsión de la imagen...

- Se pedirán a los sujetos, en grupos reducidos de 5 o 6 alumnas, dibujos de su propia imagen, búsqueda en revistas de jóvenes a los que admiran, proyectos de actividades lúdico-deportivas que les gustaría realizar dentro y fuera del contexto escolar.

Grupos de padres:

- Charlas-coloquio que nos permitan conocer el grado de preocupación y conocimiento que tienen de la

enfermedad y si sienten la amenaza de la posibilidad de contraerla que tienen sus hijas.

- Trataremos de conocer los hábitos alimenticios de la familia y, en  concreto, de las hijas de esas edades, así como del funcionamiento rutinario del núcleo familiar.

Grupos de profesores:

- Los profesores tutores y los de EF analizarán y darán a conocer las características generales de los

grupos de alumnos, incidiendo en las diferencias observadas por razón de sexo, alrededor de la actividad física, aceptación de la imagen corporal y comportamientos alimenticios.

- El profesorado de EF, que participará activamente en la investigación, actuará también como observador del comportamiento de sus alumnas a lo largo de todo el proceso.

Prevención en la escuela

Dado que la prevención es siempre la mejor cura, los centros escolares deberían hacer de ésta uno de sus objetivos principales:

·       Consultar con especialistas para programar la alimentación de los alumnos, y dejar tiempo suficiente para realizar las comidas.

·       Enseñar a los estudiantes que existen distintos tipos de cuerpos y pesos.

·       Explicar a los estudiantes el peligro de las dietas incontroladas.

·       Mostrarles, mediante actividades, cómo la cultura socialmente aceptada promueve modelos anoréxicos: la pérdida de salud a cambio de belleza, el ridículo de la obesidad... Haced de esta información parte del programa educativo, no os limitéis a contarlo.

·       Hacer hincapié en la comunicación, la autoestima y la confianza en sí mismos. Esto le dará fuerza a resistir la presión de sus compañeros y la sociedad que les invita a cambiar para ser "perfectos" o para tener cierto aspecto.

·       Desarrollad un programa que permita a los educadores ayudar a los alumnos cuando presenten inquietudes o problemas con respecto a la comida.

La detección precoz y la intervención son factores clave para que se recupere. Los psicopedagogos pueden ayudar a implementar la intervención temprana estando atentos a ciertas características y comportamientos propios de los trastornos alimentarios.

Interacción familiar: Se basa en enseñar a los familiares los principios del reforzamiento diferencial (extinción de conductas disfuncionales y refuerzo de las conductas adaptativas); también se trabajan aspectos relacionados con la ansiedad de la familia (p.e temor a la independencia de la chica) mediante reestructuración cognitiva.

TÉCNICAS DE INTERVENCIÓN:

- COGNITIVAS.

- CONDUCTUALES: Se fundamentan en el condicionamiento operante; y desde un punto cognitivo proporcionan un "feedback corrector".

A) OBJETIVO: MEJORAR LA CONDUCTA DEFICIENTE.

- MODELADO Y PARTICIPACIÓN DIRIGIDA: para enseñar habilidades complejas y el enfrentamiento de miedos situacionales.

- INSTRUCCIONES VERBALES Y AYUDAS FÍSICAS: Se utiliza cuando el niño está poco familiarizado o habituado a ejecutar una conducta, aunque ésta sea reforzada. Se trata de guiar al chico verbalmente y físicamente para que ejecute determinadas conductas. Se suele utilizar combinadamente con el modelado y el moldeamiento. Se refuerzan el cumplimiento de las instrucciones; que pueden introducirse de manera creciente en su dificultad.

- CONTRATO DE CONTINGENCIAS: Se trata de un acuerdo establecido entre la niña y el terapeuta, o entre ésta y sus padres donde se establecen clara y concisamente la cantidad, tipo y situación de realización de determinadas conductas por parte de la niña y/o sus padres y el tipo de refuerzo que obtendrá por dicha actividad ejecutada.

B) OBJETIVO: REDUCIR LA CONDUCTA EXCESIVA

- EXTINCIÓN: Se trata de no presentar el refuerzo que seguía comúnmente a una conducta considerada como disfuncional. Es preciso conocer los refuerzos de tales conductas. Es un procedimiento lento, aunque efectivo; y suele causar al principio un breve incremento de la conducta en extinción.

- REFUERZO DIFERENCIAL DE OTRA CONDUCTA (RDO): Se trata de reforzar diferencialmente la conducta de la niña, de modo que la conducta disfuncional se ignora no reforzándola mientras que se refuerzan otras conductas alternativas.

- COSTE DE RESPUESTA: Se utilizan dentro de un programa de contrato de contingencias y suele conllevar una pérdida de reforzadores acumulados o eliminación de privilegios si no se cumplen ciertos requisitos.

Otra estrategia de intervención que se utilizará el de alumna-tutora.  Es una intervención de ayuda entre iguales, así Julia gracias a su compañera, llegará a desarrollarse tanto personalmente como socialmente de manera satisfactoria.

 

Los objetivos que proponemos que la alumna-tutora de Julia deberá llevar a cabo son:

-          Mejorar la convivencia entre los compañeros.

-          Reducir la burla que se da hacia Julia.

-          Crear canales de comunicación tanto con el resto de compañeros como con los educadores.

-          Fomentar la colaboración de Julia en el ámbito escolar.

-          Incrementar los valores de ciudadanía en todos los compañeros de la clase.

Llevando esto de forma adecuada a la práctica, el caso de Julia mostrará:

·         Mejora de la convivencia.

·         Disminución de burlas.

·         Mejora del autoestima de todos aquellos que van a verse afectados, es decir, Julia, docentes y compañeros de aula.

·         Incremento de la participación.

La alumna-tutora de Julia, la cual será elegida por ser la chica que más afinidad tenga con ella y que pueda cumplir las distintas funciones que el Departamento de Orientación junto con el Equipo docente marcará.

Las funciones que dicha alumna deberá llevar a cabo en el ámbito individual, con Julia solamente, como en el social, son:

·         Dentro del aula, en las actividades del centro o en las extraescolares, ayudará a Julia a explicar aquellas tareas que no comprenda e intentará que en todo momento se relacione con otros compañeros. De esta forma se trabajará con Julia tanto en el ámbito académico como en el aspecto social, de integración con el grupo del que es componente la alumna-tutora, con el objetivo de que las burlas desaparezcan y comience a ser una más del grupo. Se facilitará una mejora de convivencia.

·         Fuera del aula. La alumna-tutora acompañará a Julia si lo necesita a casa, si está se encuentra enferma irá a visitarle, le llevará los deberes y resolverá dudas. Además, también podrán estudiar juntas, con lo cual la alumna-tutora podrá controlar cómo estudia Julia y también cómo son sus relaciones sociales con sus hermanos, la madre, la familia y la tía.

Para poner en práctica esta intervención de ayuda de la alumna-tutora hacia Julia, han de darse unas condiciones previas: se aprobará por el claustro, se nombrará un responsable, el tutor u otro docente, que junto con el Departamento de Orientación, controle y supervise el proceso de dicha mediación; presentación de la intervención a la familia de Julia, a Julia y a la alumna-tutora y explicarles cómo va a funcionar y, motivación por parte de todos los participantes que estén implicados en la intervención y reunirse con ellos para conocer cómo se está desarrollando.

Todos los presentes en la intervención deben de estar concienciados en que está intervención será beneficiosa para Julia y su entorno, para resolver los problemas que existen y no permiten que se desarrolle integralmente.

Esta intervención hará que Julia mejore su autoestima, sus habilidades sociales serán trabajadas y mejorarán, se desarrollará la escucha activa y la resolución de conflictos y se sentirá integrada en un grupo.